¿Qué pasa si no puedo pagar un mini crédito?

Impago de un mini crédito. ¿Qué pasa, cuáles son las consecuéncias?

Lo primero de todo, es comentarte algo importante y que resume todo el post:
 
No pagar un crédito rápido, tiene consecuencias.
 
Algo que nos había ayudado en un principio, por necesitar dinero urgente, puede convertirse en un problema de comisiones por mora e intereses, que suman y siguen. Básicamente es lo mismo que si no pagamos cualquier otro préstamo o crédito, el importe se verá en aumento, a medida que vayan pasando los días, semanas…meses, sin abonarlo.

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De ahí que insistamos tanto en nuestros post, sobre la necesidad de tener claro que podemos devolver el capital a tiempo, y no intentar arreglar un problema creando otro mayor.

De lo contrario, podemos vernos incluidos en ficheros de morosidad (como ASNEF) que es lo que, generalmente, ocurre cuando hablamos del impago de un mini préstamo. No es lo mismo, evidentemente, deber 30.000 euros que 300, las consecuéncias no son iguales, porque va a depender de que la entidad financiera decida si le vale la pena reclamar judicialmente o no.

Aún así, la mera inclusión en un fichero de morosidad es, cuanto menos, una verdadera faena, a la hora de buscar financiación. Y no sólo financiación, también cosas tan simples como contratar una linea de teléfono, alquilar una vivienda (y contratar los servicios en ella, como puede ser la luz) o cualquier otro servicio/producto, donde la empresa  consulte y decida sobre estas listas de morosos, si nos quieren de clientes o rechazan nuestra solicitud.

Si quieres saber si estás incluido en ASNEF, hemos preparado para ti el artículo Salir de ASNEF

Impago de un crédito por etapas

Tal y como os hemos comentado ya a lo largo de esta entrada dedicada al impago de un crédito, cuando dejamos de pagar un préstamo – al igual que cualquier otro tipo de servicio financiero – vamos a tener que asumir una serie de consecuencias, entre las que más habitualmente tenemos el aumento progresivo de la deuda conforme pasan las semanas.

Es por este motivo que antes de solicitar un crédito debemos de tener en cuenta que una vez cumplido el plazo de este, vamos a tener que devolverlo, tanto el importe total prestado, como los intereses.

Cuando solicitamos un préstamo debemos de hacerlo con una buena organización de nuestro presupuesto mensual, con la seguridad de que en el futuro podremos hacer frente a su devolución, evitando de esta manera incurrir en un posible impago de un mini crédito.

Sin embargo, puede suceder que a lo largo del plazo de devolución que habíamos pactado con la financiera, por ejemplo Vivus (o a cualquier entidad similar) semanas atrás, se presenten más gastos inesperados que alteren nuestro presupuesto, e impidan que dispongamos del dinero suficiente para cubrir todos nuestros pagos pendientes; Situaciones que nos pueden llevar al impago de nuestro microcrédito, generando todavía mayores deudas.

Si llegamos a esta situación de impago nos vamos a encontrar con las siguientes etapas:

Etapa 1 – Aumento de la deuda pendiente por el retraso en el pago

Lo primero con lo que nos vamos a encontrar en el momento en el que dejamos de pagar nuestro crédito por primera vez es un importante aumento de la deuda, a la cual se irán añadiendo una serie de intereses por demora que variarán según la cantidad de tiempo que nos retrasemos en el pago.

En la mayoría de entidades financieras nos encontraremos con unas comisiones fijas por impago más un porcentaje variable que se añadirá al total a devolver mes a mes, generando de esta manera que el importe que tengamos que pagar para saldar nuestra deuda se haga más y más grande con el paso de los días o semanas.

Etapa 2 – Reclamación del pago por la vía judicial

Pese a que cada entidad financiera funciona de manera diferente y gestiona el impago de un mini crédito según sus términos y condiciones particulares, lo más habitual que nos vamos a encontrar una vez hayan transcurrido varios meses desde el impago (este período puede ser a partir del tercer o cuarto mes) es que se nos reclame el pago de nuestra deuda por la vía judicial.

Si tras la reclamación judicial de la deuda seguimos sin poder hacer frente al pago y responder a lo que la entidad en la que contratamos nuestro mini crédito nos exige, podemos llegar hasta el embargo de bienes, aunque esto puede variar según el tipo y cantidad de préstamo contratado, así como nuestras posesiones.

Etapa – 3 ASNEF y RAI

Por último, nos encontramos con una consecuencia generada por cualquier tipo de impago: nuestros datos personales entrarán a formar parte de listas asociadas a la morosidad, tales como ASNEF o RAI.

En el momento en el que dejamos de pagar nuestro crédito, entraremos a formar parte de ficheros de morosidad. Una consecuencia que afectará negativamente a nuestro historial de crédito, y que complicará nuestro futuro acceso a otros productos financieros, tales como nuevos préstamos o financiación.

Estas tres fases recogen de manera resumida las consecuencias con las que nos vamos a encontrar en el momento en el que dejemos depagar nuestro mini crédito, ya que no podemos dejar de lado que cada entidad financiera tiene una manera diferente de gestionar los impagos, por lo que cabe la posibilidad de que existan etapas que no hayamos descrito aquí.

Dejar de pagar un préstamo genera el aumento de nuestra deuda, así como nuestra entrada en ficheros de morosidad como ASNEF o RAI, de manera que en el momento en el que veamos que no vamos a poder hacer frente al pago de nuestro crédito dentro del plazo que hayamos establecido con la financiera, lo mejor que podemos hacer es ponernos en contacto con la entidad, y comunicar nuestra situación de manera que podamos solicitar un aplazamiento del pago, llegando a un acuerdo que sea beneficioso para ambas partes.

Hay que tener también en cuenta que puede ocurrir que, simplemente, no podemos pagarlo, no es que no queramos.

Ahí lo primero será ponernos en contacto con la financiera y negociar una forma de pago, que se acerque lo más posible a nuestras posibilidades. Porque una cosa está clara: si no puedes, no puedes y punto.

Equipo de redacción

Cuando pedimos un minicrédito muchas veces nos preguntamos qué puede pasar en el caso de que no logremos pagarlo

Algo que nunca esperamos que pase y de hecho es habitual que no lo haga, pero que es ,sin embargo, una posibilidad que debemos de tener en cuenta. De hecho, este tipo de créditos tienen unos intereses y costes por demora altos para protegerse ante los alto índices de morosidad. Es por eso que en este artículo intentaremos exponeros de la manera más clara y precisa lo que puede ocurrir en términos generales si dejamos de pagar un mincrocrédito.

Antes de nada unas recomendaciones para no llegar al punto de no poder pagar el minicrédito.

En primer lugar debemos de tener claro  que un minicrédito nos adelanta dinero, pero no es como un crédito que podamos pedir en un banco, el cual nos da una gran cantidad de dinero de la que nunca podríamos disponer si no fuera ahorrando durante mucho tiempo (como por ejemplo, cuando compramos una casa); una cantidad de dinero que podremos devolver en muchas mensualidades durante meses o quizá años. Se trata de una cantidad que se nos presta, pero que tendremos que devolver en unos 6 o como mucho 12 meses habitualmente, por lo que tenemos que tener claro que se trata de un dinero que debemos poder reunir con facilidad y en poco tiempo.Debemos tener en cuenta además que en los microcréditos los porcentajes de intereses suelen ser altos, y más aún,que esos intereses aumentan mucho si nos retrasamos, por lo que nos resultará muy difícil devolver la cantidad que nos han prestado si no cumplimos, es decir que en los casos de impago se cae en un círculo vicioso en el que es mejor no entrar. Así que, como véis hay que pensarse mucho la cantidad a pedir y como quedarán nuestras mensualidades, la cuales, recordamos de nuevo, deben ser acordes con el dinero del que disponemos habitualmente, o cada poco tiempo.

Si no pago un minicredito ¿qué pasa?

Hoy, en minicreditosalinstante.com, qué pasa si no pagas un préstamo online

Ahora vamos con las consecuencias que nos traerá el impago de un minicrédito:

Lo primero que pasa cuando dejemos sin pagar una sola cuota es que se pondrán en contacto con nosotros, por teléfono y/o por e-mail recordándonos el pago. También es cuando empiezan a aplicarse los intereses por demora, que empiezan siendo de un 1% o 3% y van subiendo conforme pasan los días y las cuotas sin pagar, aunque estos porcentajes difieren mucho según la empresa. A esto se le puede sumar una comisión de reclamación de cuotas impagadas que puede rondar los 25 ó 30 euros. Sólo con esto ya podemos haber aumentado un 10% o hasta un 40% nuestra deuda, según sea su coste.

Si dejamos pendiente una segunda cuota, es fácil que ya nos incluyan en alguna lista de morosos como ASNEF o RAI, lo cual nos impedirá pedir futuros créditos y financiar otras compras, con excepción de los créditos con ASNEF, que ciertas entidades conceden. Por supuesto, los intereses por demora seguirán subiendo (pueden alcanzar con el tiempo hasta el 100% o más de la cantidad prestada, es decir el doble del dinero que hemos pedido o más, según la financiera).¿Qué pasa si no se paga un minicrédito?

A partir de la tercera cuota que dejemos sin pagar, empezarán las medidas legales. Una vez se empieza con un procedimiento judicial, los tiempos y consecuencias serán diferentes dependiendo del tipo de préstamo y la cantidad que debamos. En el caso de un mini préstamo (de unos 300€ o 600€), después de ponernos en la lista de ASNEF, no es fácil que nos acosen con abogados, y de hecho algunas sentencias han penalizado los grandes intereses por demora en algunos casos. Eso sí, existe algo que es sin duda más molesto para un deudor, además del hecho de no poder pedir ningún crédito más, y son las llamadas desde empresas de recobro, que constantemente nos reclaman el dinero llamando a todos los números de teléfono que de alguna manera estén conectados con nosotros.

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En conclusión

Lo peor cuando dejamos de pagar un minicrédito, es la rápida y gran subida de la cantidad que tenemos que terminar abonando, debido a los intereses de demora, y que ello provocará que seamos candidatos a aparecer en listas de morososidad, con la consiguiente dificultad para encontrar una futura financiación. Además, aunque no es tan habitual en cantidades pequeñas, puede acabar con medidas judiciales que nos obliguen a pagar como mínimo la cantidad que pedimos, y en casos extremos podrían llegar hasta a embargar nuestros bienes.

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